La movilidad eléctrica está cambiando la forma en la que muchas empresas gestionan sus vehículos, pero también introduce nuevas necesidades energéticas. Incorporar coches o furgonetas eléctricos añade una nueva demanda de energía al consumo habitual del negocio, algo que puede influir en la potencia demandada, los horarios de mayor consumo y el coste de la electricidad.
Para adaptarse correctamente, es importante saber cuánta energía necesitará la flota, cuándo se cargarán los vehículos y qué capacidad tiene la instalación actual. En este post veremos cómo afecta la movilidad eléctrica al consumo energético de una empresa y qué aspectos conviene tener en cuenta para integrar la recarga de forma eficiente.
Qué es la movilidad eléctrica y por qué afecta a tu consumo energético
La movilidad eléctrica engloba los desplazamientos realizados con vehículos que utilizan electricidad para funcionar, desde turismos hasta furgonetas y vehículos comerciales. En una empresa, su incorporación supone trasladar parte de la energía que antes procedía de combustibles como gasolina o diésel al suministro eléctrico.
Como consecuencia, el consumo de electricidad del negocio aumenta al incorporar la energía necesaria para recorrer los kilómetros diarios de la flota. La magnitud de ese incremento dependerá principalmente del número de vehículos, su eficiencia, las distancias recorridas y las necesidades de uso de cada jornada.
Electrificación de flotas, qué implica para una empresa
La electrificación de flotas supone incorporar vehículos eléctricos al funcionamiento habitual de la empresa y disponer de los medios necesarios para cargarlos. Para hacerlo correctamente, hay que partir del uso real que tendrá cada vehículo, ya que las necesidades pueden ser muy diferentes.
Antes de instalar los cargadores conviene analizar:
- · Kilómetros recorridos al día, para estimar la energía que necesitará cada vehículo.
- · Horarios de uso, teniendo en cuenta cuándo salen y regresan los vehículos.
- · Tiempo disponible para la carga, especialmente si algunos vehículos deben volver a utilizarse en pocas horas.
- · Capacidad de la instalación eléctrica, para comprobar si puede asumir el nuevo consumo.
Además, puede ser necesario adaptar cuadros eléctricos, protecciones, cableado u otros elementos de la instalación. En España, estas instalaciones deben cumplir la ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, que establece los requisitos específicos para la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos.

Flota eléctrica: cómo planificar la recarga sin disparar el consumo
Tener una flota eléctrica no significa que todos los vehículos deban cargarse al mismo tiempo ni a la máxima potencia. Una buena planificación permite cubrir las necesidades de la empresa sin generar picos de consumo innecesarios.
Para conseguirlo, conviene tener en cuenta varios aspectos:
- · Priorizar los vehículos que se utilizarán antes. Los que permanezcan aparcados durante más horas pueden cargarse de forma más gradual.
- · Evitar cargar toda la flota a la vez cuando no sea necesario.
- · Aprovechar las horas de menor consumo de la empresa para reducir la coincidencia con maquinaria, climatización u otros equipos.
- · Utilizar sistemas de gestión de carga que repartan la potencia disponible entre los diferentes vehículos.
De esta forma, la recarga se adapta al funcionamiento real de la flota y se aprovecha mejor la capacidad eléctrica disponible.
Puntos de recarga eléctrica, tipos e instalación en empresas
Los puntos de recarga eléctrica deben elegirse según el tipo de vehículos, el tiempo disponible para cargarlos y las necesidades de la empresa. No todos los negocios necesitan cargadores con la misma potencia ni el mismo tipo de instalación.
De forma sencilla, podemos distinguir entre:
- · Carga en corriente alterna (CA): habitual cuando los vehículos permanecen estacionados durante varias horas y no necesitan recuperar la batería rápidamente.
- · Carga en corriente continua (CC): permite cargar a potencias más elevadas y reducir los tiempos, aunque requiere equipos e instalaciones específicos.
Antes de instalar los cargadores hay que comprobar la potencia disponible, el estado de la instalación, la ubicación de las plazas y el recorrido del cableado. También conviene tener en cuenta futuras ampliaciones si la empresa espera incorporar más vehículos.
Además, la instalación debe cumplir los requisitos técnicos y de seguridad establecidos en la ITC-BT-52.
Recarga de vehículos eléctricos, gestión eficiente del consumo
Una buena gestión de la recarga de vehículos eléctricos permite controlar la energía destinada a la flota y aprovechar mejor la potencia disponible. Para ello, los sistemas de gestión pueden regular la energía destinada a los cargadores según las necesidades de cada momento.
Por ejemplo, pueden reducir la potencia de carga cuando el consumo general de la empresa es elevado y aumentarla cuando existe mayor capacidad disponible.
Además, monitorizar la energía utilizada por los vehículos permite conocer el coste de la flota, controlar su consumo y detectar posibles desviaciones. Estos datos también ayudan a ajustar la estrategia a medida que se incorporan nuevos vehículos.
Pide un estudio gratuito de tu consumo energético y descubre cómo adaptar la recarga a las necesidades de tu empresa.

Cómo preparar la infraestructura energética de tu negocio
Preparar la infraestructura no significa instalar un cargador por cada vehículo, sino disponer de una solución adaptada a las necesidades actuales de la empresa y que pueda crecer con la flota.
Antes de realizar la instalación conviene analizar:
- Consumo eléctrico actual: para conocer cómo utiliza la energía la empresa.
- Potencia disponible: para saber qué capacidad puede destinarse a la recarga.
- Necesidades de los vehículos: según el uso previsto de la flota.
- Crecimiento previsto de la flota: para facilitar futuras ampliaciones sin tener que replantear toda la instalación.
A partir de estos datos se puede decidir cuántos cargadores necesita realmente la empresa, qué potencia deben tener y cómo gestionar las cargas. De esta forma, la infraestructura se adapta al funcionamiento del negocio y queda preparada para incorporar nuevos vehículos cuando sea necesario.
efiQuality: adapta tu empresa a la movilidad eléctrica
Cada empresa parte de una situación energética y unas necesidades de movilidad diferentes. Por eso, antes de instalar cargadores o ampliar una infraestructura existente, conviene estudiar el consumo y las características de la flota para definir una solución adecuada.
En efiQuality estudiamos las necesidades energéticas de cada empresa para plantear soluciones de recarga adaptadas a su actividad y a sus vehículos. Nuestro servicio abarca desde el análisis previo hasta la instalación de cargadores y, cuando el proyecto lo requiere, nuestra oficina técnica se encarga de la memoria o proyecto técnico, dirección de obra, gestión de OCA y legalización.
Si estás pensando en incorporar vehículos eléctricos a tu flota o ampliar tus puntos de recarga, solicita un estudio gratuito de tu consumo energético. Te ayudaremos a conocer qué necesita realmente tu empresa y a plantear una solución adaptada a su actividad.


