El autoconsumo fotovoltaico está en auge en España. Cada vez más hogares y empresas optan por instalar paneles solares para reducir su dependencia energética, ahorrar en la factura de la luz y contribuir a un modelo más sostenible. Sin embargo, en este entusiasmo por la energía solar, hay un error que algunos cometen: instalar placas solares sin los permisos adecuados. Una decisión que puede parecer inofensiva a simple vista, pero que trae consigo serias consecuencias legales, económicas y técnicas.
En este artículo te explicamos por qué no deberías instalar paneles solares sin autorización, cuáles son los riesgos y sanciones a los que te expones, y por qué contar con una empresa gestora especializada como efiQuality es la opción más segura y rentable. También abordaremos temas como la legalización de instalaciones aisladas, los costes asociados y las devoluciones fiscales a las que puedes optar si haces las cosas bien desde el principio. Si estás pensando en invertir en energía solar, esto te interesa.
Multa por poner paneles solares sin autorización
Instalar placas solares sin solicitar los permisos necesarios puede considerarse una infracción urbanística o eléctrica, lo que conlleva multas y la obligación de desmontar lo instalado. Aunque la normativa sobre autoconsumo se ha flexibilizado con el fin de promover las energías renovables, eso no significa que sea un proceso libre de trámites.
Dependiendo de la comunidad autónoma, municipio o tipo de inmueble, la sanción por instalar sin autorización puede ser:
- De carácter leve, con multas entre 300 y 1.000 euros si se trata de errores formales o documentación incompleta.
- De carácter grave, con sanciones de hasta 6.000 euros o más, si se ha realizado una instalación sin licencia en una zona protegida o sin boletines eléctricos.
En muchos municipios, se exige una licencia de obra menor para poder realizar la instalación. Si esta no se solicita, el ayuntamiento puede abrir un expediente sancionador que no solo imponga una multa, sino que también ordene la retirada de la instalación, incluso si ya está en funcionamiento. Esto conlleva una doble pérdida de dinero: el coste de desmontar y el coste de volver a instalar una vez regularizado.
¿Es obligatorio legalizar una instalación fotovoltaica aislada?
Una de las creencias más comunes es pensar que si una instalación no está conectada a la red eléctrica, no necesita ser legalizada. Es decir, si tengo un sistema fotovoltaico aislado, fuera del alcance de las distribuidoras, puedo hacerlo libremente. Pero esto no es cierto.
Aunque las instalaciones aisladas tienen un marco legal más sencillo, siguen estando reguladas por el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT) y deben cumplir con ciertos requisitos básicos:
- Memoria técnica o proyecto eléctrico, dependiendo de la potencia instalada.
- Boletín de instalación eléctrica, emitido por un técnico autorizado.
- Posible autorización municipal si la estructura afecta al entorno urbano o al patrimonio local.
- Inspección inicial en instalaciones mayores de 10 kW o en edificios públicos.
Además, si en el futuro decides conectar esa instalación a la red eléctrica para verter excedentes o beneficiarte del autoconsumo con compensación, tendrás que legalizarla desde cero, lo que suele ser más complicado y caro si ya está en funcionamiento.
Por eso, incluso si tu sistema es aislado, lo más recomendable es realizar la legalización desde el principio, evitando así sorpresas desagradables y asegurando el correcto funcionamiento del sistema.
Instalar paneles solares uno mismo: riesgos legales
Los kits solares para autoconsumo están a un clic de distancia. Los puedes comprar online, con todo lo necesario para montarlos tú mismo, y a precios bastante competitivos. Pero antes de animarte a instalar tú mismo tus placas solares, es importante conocer los riesgos legales y técnicos de hacerlo sin la intervención de una empresa profesional o sin un instalador autorizado.
Cuando una instalación es realizada por alguien que no cuenta con la titulación ni la experiencia necesarias, pueden surgir muchos problemas:
- Riesgo de accidentes eléctricos: mal cableado, cortocircuitos, fallos de conexión a tierra…
- Daños estructurales en el tejado: por una mala fijación o sobrecarga del peso.
- Problemas legales: si no se cumplen los estándares eléctricos o urbanísticos.
- Incompatibilidades con la red eléctrica, si se intenta verter sin autorización.
¿Puedo poner paneles solares en mi empresa sin permiso?
En el caso de las empresas, las consecuencias de actuar sin los permisos adecuados pueden ser aún más graves que en el ámbito residencial. Las instalaciones industriales están sujetas a una regulación eléctrica y urbanística mucho más estricta, y no cumplir con ella puede derivar en sanciones importantes, inspecciones por parte de Industria, e incluso la clausura temporal de la instalación.
Además, una instalación fotovoltaica sin certificar implica riesgos laborales serios para los trabajadores, ya que no existe garantía de que cumpla con las normativas de seguridad. Si se produce algún accidente relacionado con esa instalación, las responsabilidades legales y económicas recaen directamente sobre la empresa.
Por otro lado, cualquier empresa que instale paneles sin pasar por el proceso legal también pierde el acceso a subvenciones, deducciones fiscales y ayudas públicas, lo que supone un coste de oportunidad significativo. Y lo más importante: las empresas tienen una mayor responsabilidad legal sobre sus infraestructuras, tanto ante trabajadores como ante terceros, por lo que actuar fuera del marco normativo puede suponer una infracción grave con consecuencias de gran alcance.
¿Dónde está prohibido instalar placas solares?
Existen zonas en las que está expresamente prohibido o muy restringido colocar paneles solares, debido a criterios urbanísticos, de protección del patrimonio o del medio ambiente. Algunas situaciones en las que puede no estar permitido:
- Edificios en cascos históricos o zonas protegidas: como monumentos, áreas declaradas Bien de Interés Cultural (BIC) o con protección urbanística.
- Parajes naturales o zonas rurales con valor paisajístico, donde se requieren permisos adicionales.
- Inmuebles en régimen de comunidad, donde se necesita aprobación de la junta de propietarios.
En estos casos, es imprescindible realizar un análisis previo, y muchas veces será necesario tramitar un informe de impacto visual o medioambiental. Ignorar esto puede llevar a que la administración ordene desmantelar la instalación, además de imponer una sanción.

Qué pasa si no declaras las placas solares
Algunas personas, sobre todo en el ámbito residencial, optan por instalar paneles solares sin registrarlos ni comunicar su existencia a las autoridades competentes. Esto puede parecer inofensivo, e incluso una forma de evitar trámites, pero en realidad es una decisión que acarrea graves consecuencias legales, técnicas y económicas.
La instalación pasa a considerarse fuera de la legalidad, lo cual genera numerosos problemas tanto si decides ampliar el sistema, vender la propiedad, solicitar ayudas o si ocurre cualquier incidente. En muchos casos, el desconocimiento sobre este tema lleva a tomar decisiones impulsivas que, a la larga, resultan muy costosas.
Entre los problemas más comunes de no declarar una instalación encontramos:
- No acceso a deducciones fiscales ni subvenciones públicas. Si la instalación no está legalizada, no puedes acceder a ninguna ayuda pública, ni deducir la inversión en el IRPF, ni acogerte a bonificaciones del IBI o ICIO. Legalizar es imprescindible para beneficiarte del ahorro fiscal.
- Problemas al vender o alquilar el inmueble. Una instalación no declarada no se refleja en el certificado de eficiencia energética. Esto perjudica el valor de la propiedad y puede suponer un obstáculo a la hora de venderla o alquilarla legalmente.
- Riesgo de inspecciones por parte del ayuntamiento o de la compañía eléctrica. Las autoridades pueden detectar instalaciones no registradas a través de inspecciones rutinarias, imágenes aéreas o denuncias. Esto puede desembocar en sanciones económicas e incluso en la obligación de desmontar el sistema.
- Posibilidad de incurrir en un fraude si se recibe alguna ayuda y no se ha legalizado la instalación. Declarar una instalación después de solicitar ayudas puede considerarse fraude a la administración, con consecuencias legales graves.
- Falta de cobertura del seguro. Si se produce un accidente, cortocircuito, incendio o cualquier tipo de siniestro relacionado con una instalación no declarada, la aseguradora puede negarse a cubrir los daños. Esto deja al propietario completamente desprotegido.
Estos riesgos afectan tanto a particulares como a empresas. En el ámbito empresarial, no declarar una instalación puede derivar en sanciones aún más elevadas, pérdida de reputación, complicaciones legales ante una inspección laboral o técnica, y en última instancia, un coste económico muy superior al que implicaría haber legalizado la instalación desde el inicio.
Además, a medida que las administraciones mejoran sus sistemas de control y digitalización, cada vez es más fácil detectar instalaciones no registradas. Algunos municipios ya cruzan datos con catastro, Industria y registros eléctricos, lo que significa que tarde o temprano, las instalaciones sin declarar acaban saliendo a la luz.
Costes asociados
La legalización de una instalación solar no solo tiene costes, también tiene beneficios. Hacer las cosas correctamente no es tan caro como se cree, y el retorno económico y energético está garantizado si se actúa de forma profesional.
¿Cuánto cuesta legalizar una instalación de placas solares?
El coste depende de muchos factores: potencia, tipo de instalación, ubicación, trámites requeridos… Sin embargo, podemos hablar de una media aproximada:
- Para instalaciones domésticas de hasta 10 kWp: entre 300 € y 1.000 €.
- Para instalaciones industriales o comunitarias: entre 1.500 € y 3.000 €, incluyendo proyecto, visados y tasas.
A esto hay que sumar el tiempo necesario para completar todo el proceso. Aunque depende de cada comunidad autónoma, el proceso suele tardar entre 1 y 3 meses, como te explicamos en este artículo sobre cuánto tarda la industria en legalizar placas solares.
Estos costes, sin embargo, se compensan con creces si consideramos las deducciones, bonificaciones fiscales y el ahorro energético a largo plazo.
¿Cuánto devuelve Hacienda por instalar placas solares?
Una de las ventajas de legalizar tu instalación es que puedes recuperar parte de la inversión a través de incentivos fiscales. Las principales vías son:
- Deducción en el IRPF: para viviendas habituales, puedes deducirte entre un 20 % y un 60 % del importe de la instalación, dependiendo de la mejora en eficiencia energética que consigas.
- Bonificación del IBI: muchos ayuntamientos ofrecen descuentos de hasta el 50 % en el Impuesto de Bienes Inmuebles durante 3 a 5 años.
- Reducción del ICIO: el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras puede reducirse hasta un 95 % si la instalación se acoge a medidas de eficiencia energética.
Además, si solicitas ayudas autonómicas o fondos europeos (como los Next Generation), el hecho de estar legalizado es un requisito indispensable.
No pongas placas solares sin análisis previo: razones técnicas y legales
La decisión de instalar paneles solares no debe tomarse a la ligera. Aunque los sistemas fotovoltaicos son cada vez más accesibles, tanto en precio como en disponibilidad, su instalación requiere un estudio técnico y legal detallado para garantizar que el proyecto sea viable, rentable y seguro. No realizar este análisis previo puede dar lugar a errores costosos, sanciones o un rendimiento muy por debajo de lo esperado.
Uno de los principales problemas de las instalaciones improvisadas o sin estudio previo es que muchas veces se toman decisiones basadas únicamente en el presupuesto inicial o en lo que “parece funcionar” en otras instalaciones. Sin embargo, cada vivienda, empresa o comunidad tiene unas condiciones únicas: orientación, estructura, consumo eléctrico, ubicación geográfica, regulaciones urbanísticas… Todos estos factores influyen de forma directa en el diseño y resultado de una instalación fotovoltaica.

Un análisis previo contempla:
- Estudio de orientación, inclinación y sombras, para maximizar la producción. Si los paneles no están correctamente orientados o se colocan en zonas con sombras (de árboles, antenas, muros u otros edificios), la eficiencia del sistema puede reducirse drásticamente, incluso hasta un 30 %.
- Evaluación estructural del tejado o cubierta donde se instalarán los paneles. Es imprescindible comprobar que la estructura puede soportar el peso de los paneles y los anclajes, especialmente en cubiertas antiguas o con materiales delicados.
- Cálculo del consumo energético, para dimensionar correctamente la instalación. No todos los hogares o empresas necesitan el mismo número de paneles. Un buen estudio parte del análisis de las facturas eléctricas y los hábitos de consumo para evitar tanto el sobredimensionamiento como la falta de capacidad.
- Comprobación de la normativa urbanística y eléctrica vigente, para asegurar que la instalación cumpla con la legislación local, regional y estatal. Esto incluye licencias municipales, distancias mínimas, límites de altura o restricciones en zonas protegidas.
- Análisis económico, con estudio del retorno de la inversión (ROI). El análisis financiero permite proyectar en cuánto tiempo se recuperará la inversión, qué ahorro anual se generará y cómo afectará la instalación a largo plazo en términos económicos.
Ignorar cualquiera de estos puntos puede conducir a problemas importantes: desde sistemas que generan mucha menos energía de la esperada, hasta estructuras que se dañan con el paso del tiempo, instalaciones ilegales que deben ser retiradas, o inversiones que tardan más de una década en recuperarse por una mala planificación inicial.
Además, hay que tener en cuenta que el mercado de componentes solares es muy amplio y no todos los productos ofrecen la misma calidad, durabilidad o compatibilidad. Un análisis previo también permite seleccionar los inversores, baterías, estructuras y protecciones adecuadas para cada caso, lo que se traduce en una mayor eficiencia energética y menor mantenimiento a largo plazo.
efiQuality se encarga de realizar este análisis de forma exhaustiva y personalizada, adaptándose a las necesidades específicas de cada cliente. Nuestro equipo técnico estudia todos los aspectos del proyecto antes de instalar ni un solo panel, lo que garantiza un resultado óptimo tanto en lo legal como en lo técnico y económico. Gracias a este enfoque integral, evitamos errores, maximizamos el ahorro y aseguramos que tu instalación funcione al 100 % desde el primer día.
Apuesta segura: energía solar legal, rentable y sin sanciones
Instalar placas solares sin permisos puede parecer una forma rápida de ahorrar costes y tiempo, pero la realidad es bien distinta: los riesgos superan ampliamente los beneficios. Desde sanciones económicas y órdenes de desmontaje hasta la imposibilidad de acceder a ayudas públicas o la falta de cobertura en caso de siniestro, la instalación ilegal de sistemas fotovoltaicos es una apuesta peligrosa y, a la larga, más cara.
Legalizar tu instalación desde el principio no solo te protege frente a estos riesgos, sino que te permite acceder a incentivos fiscales, subvenciones, bonificaciones y compensación por excedentes, además de garantizar que tu sistema funcione de forma óptima. Y todo ello sin mencionar la tranquilidad de contar con un respaldo técnico y legal completo.
En efiQuality, no solo diseñamos e instalamos sistemas de autoconsumo personalizados, también nos encargamos de todo el proceso administrativo y legal, para que tú solo te preocupes por disfrutar de tu ahorro energético. Analizamos, tramitamos, optimizamos y mantenemos, con un enfoque profesional y transparente. ¿Quieres dar el paso al autoconsumo sin riesgos y con todas las garantías?


