En un momento en el que los costes energéticos se han convertido en una preocupación constante para cualquier negocio, la factura de la luz se ha transformado en uno de los grandes enemigos del margen de beneficio de muchos comercios. Supermercados, tiendas de ropa, carnicerías, floristerías, panaderías o peluquerías: todos ellos tienen un punto en común. La electricidad es imprescindible para funcionar… pero cada vez es más cara.
¿Significa esto que no se puede hacer nada? En absoluto. Optimizar el consumo energético sin renunciar al confort, la visibilidad del local o la operativa diaria es posible, y lo mejor de todo es que no tiene por qué implicar inversiones elevadas. Desde medidas básicas hasta soluciones más avanzadas, hay muchas formas de recortar el gasto en electricidad sin afectar a la calidad del servicio ni poner en riesgo los ingresos. En este artículo te contamos cómo lograrlo paso a paso.
Por qué la factura eléctrica es uno de los mayores costes de un comercio
Pocas facturas pesan tanto en las cuentas mensuales de un negocio como la de la luz. En muchos comercios, sobre todo aquellos con cámaras frigoríficas, iluminación constante o climatización continua, el coste energético puede representar entre el 5 % y el 15 % del total de sus gastos operativos. Y ese porcentaje puede subir considerablemente en épocas como el invierno o el verano, cuando mantener una temperatura agradable dentro del local se vuelve imprescindible.
Además, a diferencia de otros costes como el alquiler o los sueldos, que son más previsibles, la factura de la electricidad fluctúa cada mes. Subidas en el precio del kWh, penalizaciones por potencia contratada inadecuada o un mal uso de los equipos pueden disparar el gasto sin previo aviso. Por eso, entender y optimizar el consumo energético es clave para proteger la rentabilidad.
Qué es lo que más electricidad consume en un negocio
Para poder reducir el consumo de forma efectiva, primero hay que saber en qué se va la electricidad. Aunque cada tipo de comercio tiene sus propias características, existen ciertos elementos comunes que suelen acaparar buena parte del gasto energético:
- Iluminación: En muchos comercios, especialmente aquellos abiertos al público, la luz debe estar encendida durante muchas horas al día. Si no se utiliza tecnología eficiente, este apartado puede suponer hasta un 30 % del total.
- Climatización: Aires acondicionados, calefactores o bombas de calor consumen mucha energía, sobre todo si no están bien dimensionados o se usan sin control.
- Equipos y maquinaria: Vitrinas refrigeradas, hornos, cafeteras industriales, cajas registradoras, TPVs, ordenadores… Cada equipo suma y, en conjunto, pueden representar un porcentaje muy elevado del gasto.
- Consumos ocultos o en stand by: Muchos dispositivos siguen consumiendo energía aunque no estén en uso, simplemente por estar enchufados. Es el conocido como «consumo vampiro», y puede representar hasta un 10 % del gasto si no se controla.

Cómo reducir el consumo de electricidad en comercios con medidas prácticas
La buena noticia es que se pueden aplicar soluciones prácticas, muchas de ellas de bajo coste, que permitirán reducir el consumo sin renunciar al funcionamiento óptimo del negocio.
Iluminación eficiente y horarios de uso
La iluminación LED debería ser una prioridad. Consume hasta un 80 % menos que las bombillas incandescentes o halógenas y tiene una vida útil mucho más larga. Además, proporciona una luz más limpia y agradable, ideal para atraer a los clientes.
Otra buena práctica es aprovechar al máximo la luz natural y reducir el uso de iluminación artificial durante las horas de más sol. También es útil instalar sensores de presencia o temporizadores en zonas poco transitadas (como almacenes o baños), para que la luz solo se encienda cuando realmente se necesite.
Climatización y control de temperatura
Una de las áreas con más potencial de ahorro. Mantener una temperatura constante entre 20 y 22 grados en invierno, y entre 24 y 26 en verano, es suficiente para garantizar el confort sin derrochar energía. Usar termostatos programables o sistemas de gestión inteligente puede ayudar a evitar excesos.
También es importante revisar el aislamiento del local: puertas que no cierran bien, ventanas sin doble cristal o fisuras pueden hacer que el sistema de climatización tenga que trabajar más de lo necesario.
Equipos, vitrinas y maquinaria
Todo equipo antiguo o ineficiente debería ser revisado o sustituido. Una vitrina refrigerada con 10 años de antigüedad puede consumir el doble que un modelo nuevo con etiqueta energética A++. La inversión se amortiza rápidamente en forma de ahorro mensual.
Además, mantener los equipos bien limpios y en buen estado mejora su eficiencia. Un filtro sucio o una resistencia dañada puede incrementar el consumo notablemente.
Stand by y consumos invisibles
Desconectar los dispositivos que no se estén utilizando es una de las medidas más sencillas y efectivas. Utilizar regletas con interruptor permite apagar varios aparatos a la vez sin esfuerzo. Además, hay enchufes inteligentes que permiten programar horarios o incluso monitorizar el consumo desde una app.
Acciones para ahorrar luz en empresas sin afectar a la actividad
No se trata de trabajar a oscuras ni de pasar frío para ahorrar. El objetivo es optimizar, no recortar. Algunas acciones sencillas que no afectan a la actividad pero sí al consumo son:
- Programar el encendido de luces y climatización solo cuando el local esté abierto al público.
- Establecer rutinas para apagar equipos al final del día.
- Formar al personal en buenas prácticas energéticas.
- Controlar los horarios de máxima demanda para evitar penalizaciones en la factura.
- Reorganizar los espacios de trabajo para aprovechar mejor la luz natural.
Pequeños gestos repetidos cada día tienen un impacto importante a final de mes.
Cómo hacer que la luz llegue más barata a tu negocio
Ahorrar no solo implica consumir menos, también pagar menos por lo que se consume. Aquí entra en juego la optimización del contrato eléctrico.
Tarifas eléctricas, potencias y discriminación horaria
Muchos comercios están pagando más de lo necesario simplemente por tener una tarifa o una potencia contratada que no se ajusta a su realidad. Es fundamental analizar el consumo real y adaptar la potencia para evitar penalizaciones.
La discriminación horaria también puede ser muy útil. Si parte de la actividad del negocio se realiza en horarios de menor demanda (por ejemplo, panaderías que trabajan de madrugada), elegir una tarifa con precios más bajos en esas franjas puede suponer un ahorro importante.
En este punto, contar con asesoramiento experto marca la diferencia. Una revisión técnica de la instalación eléctrica, el perfil de consumo y el contrato contratado puede detectar ineficiencias que a simple vista pasan desapercibidas.

Cómo una gestora energética puede ayudarte a ahorrar en tu comercio
Reducir el consumo eléctrico de un comercio requiere análisis, planificación y seguimiento. Una gestora energética profesional ofrece un servicio integral que permite a los negocios despreocuparse y ahorrar desde el primer mes.
Desde el análisis del histórico de facturación hasta la implementación de medidas de ahorro personalizadas, pasando por la búsqueda de mejoras tecnológicas, subvenciones y optimización de contratos, el trabajo de una gestora va mucho más allá del simple consejo.
Contamos con una Oficina Técnica de efiQuality especializada en analizar cada caso y proponer soluciones reales. Esto incluye desde mejoras en iluminación o climatización, hasta la posible instalación de placas solares, siempre con un estudio de viabilidad y acompañamiento completo durante todo el proceso.
Además, si se considera la opción de autoconsumo, no hay que olvidar que existen ciertos permisos para la instalación de placas solares para empresas que deben gestionarse adecuadamente. En efiQuality nos encargamos de todo para que el cliente no tenga que preocuparse por trámites ni papeleos.
Reduce tus costes sin renunciar a la calidad
Como hemos visto a lo largo del artículo, la electricidad es uno de los principales costes fijos en cualquier comercio, pero también uno de los que más margen de ahorro permite. Desde optimizar la iluminación y la climatización, hasta revisar las tarifas contratadas o apostar por una gestión energética profesional, hay muchas formas de reducir el consumo sin comprometer la operativa diaria del negocio.
En efiQuality ayudamos a comercios de todos los tamaños a mejorar su eficiencia energética y a reducir costes de manera sostenible. Nuestra experiencia en el sector, el soporte técnico especializado y una atención completamente personalizada hacen que nuestros clientes puedan centrarse en lo importante: hacer crecer su negocio. ¿Quieres empezar a ahorrar sin complicaciones?


