La eficiencia energética es un factor clave para la competitividad de las empresas en la actualidad. No solo permite reducir costes operativos, sino que se ha convertido en una obligación legal para muchas organizaciones. En este contexto, el Real Decreto 56/2016 establece un marco normativo claro para que las grandes empresas y ciertos grupos empresariales lleven a cabo auditorías energéticas periódicas. Este requisito no es solo una carga administrativa, sino una oportunidad estratégica para identificar ahorros, mejorar procesos y posicionarse como empresa comprometida con la sostenibilidad.
En este artículo vamos a desglosar qué implica exactamente el RD 56/2016, quién está obligado a cumplirlo, qué costes conlleva una auditoría energética, qué beneficios se pueden obtener y, sobre todo, cómo una gestora energética puede ser clave para facilitar su cumplimiento. Si tu empresa quiere adelantarse a los cambios regulatorios, evitar sanciones y, al mismo tiempo, ahorrar energía y dinero, sigue leyendo porque esto te interesa.
RD 56/2016: resumen y objetivos
El Real Decreto 56/2016, publicado en el Boletín Oficial del Estado el 13 de febrero de 2016, transpone parcialmente la Directiva 2012/27/UE del Parlamento Europeo sobre eficiencia energética. Su principal objetivo es fomentar un uso más racional de la energía en grandes empresas y organizaciones, obligándolas a realizar auditorías energéticas cada cuatro años o a aplicar sistemas de gestión energética o ambiental.
Esta normativa se enmarca en el compromiso europeo de reducir el consumo energético y las emisiones de gases de efecto invernadero. Su implementación permite obtener un diagnóstico objetivo de cómo se utiliza la energía en una empresa y qué medidas se pueden aplicar para mejorar la eficiencia.
Entre los objetivos específicos del RD 56/2016 se encuentran:
- Reducir el consumo energético en grandes empresas.
- Fomentar la implementación de tecnologías más eficientes.
- Identificar oportunidades de ahorro energético.
- Promover una cultura empresarial basada en la sostenibilidad.
No cumplir con esta normativa puede acarrear sanciones económicas importantes, por lo que es fundamental entender bien sus requisitos y aplicarlos correctamente.
¿Quién debe realizar una auditoría energética obligatoria?
El Real Decreto 56/2016 establece la obligación de realizar auditorías energéticas para todas aquellas empresas que no se consideren pymes, es decir, las grandes empresas. Este requisito forma parte de los esfuerzos europeos y nacionales por reducir el consumo energético, mejorar la eficiencia y disminuir las emisiones contaminantes en el tejido productivo.
Pero ¿cómo saber si una empresa está obligada a cumplir con esta normativa? La definición de “gran empresa” se basa en dos criterios económicos y de personal:
- Más de 250 trabajadores en plantilla.
- O bien, que la empresa tenga un volumen de negocio superior a 50 millones de euros y un balance general anual que supere los 43 millones de euros.
Basta con cumplir uno solo de estos dos requisitos para quedar automáticamente dentro del ámbito de aplicación del RD 56/2016.
Ahora bien, el decreto también tiene en cuenta a los grupos empresariales. Es decir, si una empresa forma parte de un grupo en el que la suma total de trabajadores, facturación o balance general supera los límites marcados, entonces todas las empresas del grupo quedan obligadas, aunque alguna de ellas no cumpla los requisitos de forma individual. Esto es especialmente relevante en holdings, franquicias, multinacionales o grupos con filiales y empresas asociadas.
¿Qué pasa con las pymes?
Las pequeñas y medianas empresas están exentas de esta obligación legal, pero eso no significa que no puedan —o no deban— realizar auditorías energéticas por iniciativa propia. Muchas pymes encuentran en estos análisis una vía directa para mejorar sus procesos, reducir consumos y optimizar sus costes energéticos, especialmente en sectores donde la energía representa una parte importante del gasto operativo.
Además, algunas comunidades autónomas promueven programas de subvención o ayudas públicas para pymes que se comprometan con la eficiencia energética, lo cual hace aún más atractiva esta inversión, aunque no sea obligatoria por ley.
Otras situaciones que pueden generar dudas
Es importante mencionar que algunas empresas pueden experimentar fluctuaciones en su volumen de negocio o plantilla. Por ejemplo, una empresa que un año supera los límites establecidos y al siguiente no, puede preguntarse si sigue estando obligada. En estos casos, se recomienda revisar la situación cada ejercicio fiscal, ya que el cumplimiento del RD 56/2016 debe evaluarse en base a los datos del último año cerrado.
Por tanto, si tu empresa ha crecido recientemente o ha pasado a formar parte de un grupo empresarial más amplio, es fundamental hacer una revisión de tu situación legal respecto al RD 56/2016. No hacerlo podría derivar en sanciones económicas importantes.
Periodicidad de las auditorías energéticas RD 56/2016
La auditoría energética no es un trámite puntual ni de carácter único. Según establece el RD 56/2016, las empresas obligadas deben realizar una auditoría energética cada cuatro años, contados desde la fecha en que se ejecutó la auditoría anterior, no desde su presentación ni desde el año natural.
Esto implica que, si una empresa llevó a cabo su primera auditoría en 2016, tendría que haberla repetido en 2020 y volver a hacerlo en 2024. Esta frecuencia cuatrienal permite realizar un seguimiento constante del consumo energético, identificar nuevas áreas de mejora y adaptar las recomendaciones a los avances tecnológicos o a los cambios en los procesos productivos de la empresa.
Es importante tener en cuenta que las auditorías deben mantener una cobertura mínima del 85 % del consumo total de energía de la empresa. Esto significa que, incluso en empresas con múltiples centros, se debe garantizar una muestra representativa y global del comportamiento energético del conjunto.
Además, no realizar la auditoría en el plazo establecido puede conllevar sanciones económicas importantes, por lo que conviene planificar con suficiente antelación la contratación del auditor, la recogida de datos y la elaboración del informe. En este sentido, contar con una gestora energética puede marcar la diferencia a la hora de mantener el calendario bajo control y asegurar el cumplimiento legal sin sobresaltos.

Costes y honorarios
Uno de los aspectos que más preocupa a las empresas a la hora de abordar una auditoría energética es su coste. Si bien el RD 56/2016 establece su obligatoriedad para determinadas organizaciones, no fija un precio estándar para su realización. Por tanto, el presupuesto puede variar considerablemente según el tamaño de la empresa, la complejidad de sus procesos y el número de centros a auditar.
A continuación, exploramos los honorarios habituales que puede cobrar un auditor energético, así como el perfil profesional que suele desempeñar este trabajo y cuánto puede llegar a ganar en el mercado actual. Esto te permitirá tener una visión más clara a la hora de contratar el servicio o valorar su incorporación dentro de una estrategia energética a largo plazo.
¿Cuánto cobra un auditor energético?
Uno de los factores que más preocupan a las empresas es el coste de realizar una auditoría energética. Aunque el precio puede variar según la dimensión de la empresa, el número de instalaciones o la complejidad de los procesos, se pueden establecer algunos rangos orientativos.
De forma general, el coste de una auditoría energética profesional oscila entre los 3.000 y 12.000 euros, aunque en empresas con muchas sedes o procesos industriales complejos, puede superar esta cifra.
Los factores que influyen en el precio incluyen:
- Número de centros de trabajo.
- Consumo energético anual.
- Tipo de actividad (industrial, terciario, logístico, etc.).
- Nivel de detalle del informe requerido.
El precio incluye el análisis de consumos, visitas a las instalaciones, entrevistas con responsables de mantenimiento, mediciones energéticas y la elaboración de un informe técnico completo con propuestas de mejora.
¿Cuánto gana un auditor?
El salario de un auditor energético depende de su experiencia, la zona geográfica y el tipo de empresa para la que trabaje. De forma general, un auditor energético en España puede tener un sueldo bruto anual de entre 25.000 y 40.000 euros en sus primeros años, y superar los 50.000 euros con experiencia y especialización en sectores industriales.
Muchos auditores trabajan también como autónomos o en empresas consultoras especializadas, lo que les permite facturar por proyecto. En estos casos, sus ingresos dependerán directamente de los encargos que gestionen.
Normas de eficiencia energética relacionadas con el RD 56/2016
La auditoría energética del RD 56/2016 no está sola. Forma parte de un conjunto más amplio de normativas que buscan mejorar la eficiencia energética en todos los sectores económicos.
Algunas normas clave relacionadas son:
- Directiva 2012/27/UE de eficiencia energética.
- Ley 18/2014, de aprobación de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia.
- Normas UNE-EN 16247, que regulan cómo debe realizarse una auditoría energética.
Estas normas establecen los criterios técnicos para que las auditorías sean comparables, completas y útiles para la toma de decisiones.
¿Cuándo entró en vigor la ley de eficiencia energética?
El RD 56/2016 entró en vigor el 14 de febrero de 2016, un día después de su publicación en el BOE. Desde esa fecha, las empresas obligadas tenían un plazo de nueve meses para realizar la primera auditoría energética.
Este periodo inicial se ha ido renovando en ciclos de cuatro años, lo que hace que muchas empresas deban revisar ahora sus calendarios y prepararse para nuevas auditorías o para implementar sistemas de gestión energética certificados como ISO 50001.
Cómo cumplir con el RD 56/2016 paso a paso
Cumplir con el RD 56/2016 no tiene por qué ser complicado si se siguen los pasos adecuados:
- Identificar si tu empresa está obligada: Comprueba si cumples los criterios de gran empresa o si formas parte de un grupo que sí los cumple.
- Contratar un auditor cualificado: Debe ser un profesional independiente y con experiencia, que garantice la calidad del informe.
- Realizar la auditoría energética: Incluye recogida de datos, mediciones, análisis de consumo y redacción de propuestas de mejora.
- Conservar el informe: Durante cuatro años, a disposición de la administración competente.
- Notificar el cumplimiento: Algunas comunidades autónomas exigen comunicar que se ha realizado la auditoría.
- Repetir cada 4 años: Para mantener la validez del cumplimiento legal.
Contar con una gestora energética profesional facilita enormemente este proceso, al encargarse de la planificación, ejecución, seguimiento y mejora continua.
Impacto en edificios y futuro regulatorio
El RD 56/2016 es solo una pieza de un marco regulatorio en constante evolución. En los próximos años, se espera una regulación aún más exigente en materia de eficiencia energética, especialmente en el parque inmobiliario y en la edificación no residencial.
¿Qué viviendas no se podrán vender a partir de 2030?
En línea con los objetivos del Green Deal europeo, a partir de 2030 se prohibirá la venta de viviendas con calificación energética F o G, salvo que se acometan reformas para mejorar su eficiencia. Esto afectará de lleno a edificios antiguos y abre la puerta a nuevas exigencias también para edificios empresariales.
Las empresas que se adelanten a estas exigencias mediante auditorías energéticas y reformas proactivas no solo evitarán futuros problemas legales, sino que ganarán en valor de mercado y reducirán su huella ambiental.
Beneficios empresariales de una auditoría energética
Aunque muchas empresas abordan la auditoría energética como una obligación legal, lo cierto es que representa una gran oportunidad estratégica. Los beneficios más destacados son:
- Identificación de medidas de ahorro: Reducción de costes operativos sin afectar la productividad.
- Mejora de la competitividad: Menores costes energéticos permiten ofrecer precios más ajustados.
- Acceso a subvenciones y ayudas: Muchas comunidades autónomas conceden ayudas para la implementación de medidas detectadas en auditorías.
- Imagen corporativa y sostenibilidad: Una empresa comprometida con la eficiencia energética proyecta una imagen más responsable.
- Mejora continua: Implementar un plan de eficiencia con seguimiento periódico permite alcanzar resultados sostenibles en el tiempo.
Además, estas auditorías pueden ir acompañadas de soluciones energéticas para ahorrar que multiplican el retorno de la inversión en mejoras tecnológicas, iluminación eficiente, optimización de contratos o instalación de autoconsumo fotovoltaico.

Cómo una gestora energética puede ayudarte a cumplir el RD 56/2016
Contar con una gestora energética profesional como efiQuality puede marcar una diferencia decisiva a la hora de cumplir con el RD 56/2016. No se trata solo de ejecutar una auditoría puntual, sino de contar con un acompañamiento completo, estratégico y adaptado a las necesidades específicas de cada empresa.
Una gestora especializada analiza en profundidad el nivel de cumplimiento normativo de tu organización y se encarga de planificar, coordinar y ejecutar las auditorías energéticas conforme a la normativa UNE. Además, no se limita a entregar un informe técnico: también propone planes de acción personalizados con medidas correctoras viables, identifica oportunidades de ahorro y ayuda a su implementación de forma progresiva.
El seguimiento es otro valor añadido. Una vez implantadas las mejoras, la gestora realiza un control de los resultados obtenidos para asegurar que los objetivos energéticos se están cumpliendo. Esta visión a medio y largo plazo permite convertir la auditoría energética en una herramienta real de transformación y no en una simple obligación legal.
También se encarga de buscar y tramitar posibles ayudas o subvenciones públicas disponibles, lo que puede suponer un importante ahorro en la ejecución de las medidas propuestas. Y si la empresa quiere ir más allá, la gestora puede ayudar a implantar un sistema de gestión energética basado en la norma ISO 50001, que permite sustituir las auditorías periódicas por un modelo de mejora continua certificado y reconocido internacionalmente.
¿Estás preparado para cumplir con el RD 56/2016 y ahorrar energía en tu empresa?
El RD 56/2016 marca un antes y un después en la gestión energética de las grandes empresas en España. Esta normativa no solo obliga a realizar auditorías energéticas cada cuatro años, sino que abre la puerta a una transformación positiva en el consumo, la eficiencia y la sostenibilidad. Hemos visto quién debe cumplirla, qué costes implica, qué beneficios ofrece y cómo anticiparse a los cambios que vienen en los próximos años.
En efiQuality te ayudamos a transformar la obligación en oportunidad. Nuestro equipo de expertos te acompaña desde la planificación hasta la implementación de soluciones que te permitirán reducir tus costes energéticos y cumplir con la normativa sin complicaciones. Si quieres saber cómo nuestras soluciones energéticas para ahorrar pueden ayudarte a cumplir con el RD 56/2016 y optimizar el rendimiento energético de tu empresa, contáctanos hoy mismo.
¿Estás preparado para convertir la auditoría energética en un motor de ahorro y sostenibilidad para tu empresa?


